jueves 13 de mayo de 2010

four fifty five am

4.55 AM y no puedo describir lo que siento después de estar horas y horas sentada frente a la computadora insertando, moviendo, modificando, renombrando frames, keyframes... y todo tipo de frames (Aladdin?). Mi espalda me agradeció el hecho de que me haya venido a acostar (mis ojos no porque aún los sigo usando). Es TAN delicioso que suspiras tan profundo y te dan ganas de bostezar. Estiras tu cuello, espalda, piernas y pies... mueves los dedos del pie (como si eso te fuera a dar más comodidad).
Ya no quieres ni puedes pensar en nada. Cierras los ojos y los sumerges en el negro. Sientes que te elevas; tu cerebro se comienza a desconectar de tu cuerpo, como si te administraran anestecia o algo por el estilo. Ya estás a punto de soñar pero no te das cuenta. Tal vez lo único que tienes en tu cabeza es un enorme número de pequeño valor que indica las horas que te sentirás así.